Tecnología y Educación – Introducción a las Plataformas Virtuales

Gracias a la Tecnología, hoy es posible realizar Capacitaciones, Carreras Universitarias, Posgrados, Maestrías e incluso Doctorados a través de Plataformas Virtuales, tanto en forma local como a distancia desde cualquier parte del mundo, sin necesidad de desplazarse físicamente.

Una Plataforma Virtual de Educación es un ambiente educativo en el cual podemos adquirir conocimientos a través del desarrollo de procesos de aprendizaje mediados a través de una computadora conectada a Internet.

La aplicación de este proceso de aprendizaje puede ser realizada espacialmente en forma presencial, semi presencial o completamente a distancia. De la misma manera el tiempo lleva a considerar diferentes aspectos, ya que existen capacitaciones que comienzan y terminan en una cierta fecha y otras donde cada alumno define el tiempo que le llevará y sigue su propio ritmo. Esta variable tiempo define la característica de la comunicación entre los participantes de un mismo espacio de aprendizaje virtual, denominándose “sincrónica” la comunicación que se realiza al mismo tiempo como por ejemplo los chat o conferencias denominadas webinar y “asincrónica” cuando leemos y comentamos información en diferentes momentos, cuyo principal referente es el foro.

Existen diferentes Sistemas Informáticos que dan soporte a plataformas de Educación Virtual (también llamada e-learning), algunos gratuitos de código abierto como Moodle, Claroline, Efront, Dokeos, Ilias, Sakai, etc., otros pagos y muchos desarrollados por diferentes instituciones educativas como es el caso de la UNC en Mendoza que tiene su propio Campus Virtual. Otras plataformas con mayor desarrollo permiten visualizar campus completos con bibliotecas, salas de reuniones, cafeterías, universidades, y tanto alumnos como profesores están representados por avatares con sus mismas caras, desplazándose en este espacio virtual de manera casi mágica.

Este modelo educativo se va imponiendo día a día en el mundo globalizado debido a que cada vez hay una mayor utilización de la tecnología (disminución de la brecha digital). Asimismo los tiempos laborales apremian y no dan mucho espacio para desplazarse y asistir a clases presenciales. Por otra parte permiten que cada alumno adquiera los conocimientos impartidos según su propia capacidad o ritmo de estudio. El material multimedial empleado facilita enormemente el proceso de aprendizaje a partir de la utilización de imágenes, sonidos y videos que pueden verse y repetirse todas las veces que sea necesario.

Entre los diferentes procesos y actividades planificadas para lograr la meta de la enseñanza está la evaluación, lo que requiere de un capítulo especial. En pocas palabras podemos hablar de sistemas de “auto-evaluación” que permiten que el estudiante por sí mismo conozca el nivel de conocimiento adquirido hasta un punto de su estudio como otras denominadas “formativas” para analizar la finalización de aprendizajes de módulos y luego las “sumativas” que agregan poco a poco conceptos que se han ido desarrollando incrementalmente con el transcurso de la capacitación. Asimismo se desarrollan evaluaciones individuales y grupales.

La tecnología ha puesto en manos de los expertos en didáctica y pedagogía una herramienta muy importante, lo que ha llevado a la necesidad de crear nuevos profesionales especialistas en esta modalidad. La Educación Virtual requiere de docentes que adapten sus contenidos bajo una secuencia de enseñanza basada en teorías constructivistas orientadas a la formación en competencias, contenidistas que desarrollen material educativo multimedial, tutores que guíen a los alumnos, administrativos que manejen herramientas informáticas y directivos que sepan gestionar un equipo multidisciplinario que garantice un grato ambiente de aprendizaje sin deserciones y realizar planificaciones estratégicas eficientes.

En Argentina el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología ha dictado todas las disposiciones referentes a los trámites para el reconocimiento oficial y la validez de títulos de pregrado, grado y posgrado para la modalidad de educación a distancia, por lo que muchas Instituciones Educativas ya han comenzado a adoptar la misma con títulos reconocidos. Esta reglamentación indica que se comprenderá por Educación a Distancia a las propuestas frecuentemente identificadas también como educación o enseñanza semipresencial, no presencial, abierta, educación asistida, flexible, aprendizaje electrónico (e-learning), aprendizaje combinado (b-learning), educación virtual, aprendizaje en red (network learning), aprendizaje o comunicación mediada por computadora (CMC), cibereducación, teleformación y otras que reúnan las características precedentes.

Para los docentes el desafío es no quedar fuera de esta modalidad ya que sus alumnos (nativos digitales) la internalizan rápidamente, para los estudiantes mayores atreverse a utilizarla y ver los beneficios obtenidos a partir de la misma y finalmente para las Instituciones Educativas insertarse en el mundo globalizado, ampliando sus fronteras geográficas según sus objetivos.

 

Arturo Calcagno